Elige la Nube perfecta para tu negocio

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Elige la Nube perfecta para tu negocio

Por LuisGyG

Hace un par de años escribí un libro digital para explicar las principales ventajas y mitos de la nube. De ese eBook se desprendía una sección en la cual explicaba de manera sencilla los distintos tipos de nube que existen. Al plantear mi columna de este día pensé en retomar ese fragmento para que tu mismo puedas ver las diferentes nubes que existen y cual podría ser ver mejor para ti.

Tipos de Nube

Para llegar a este punto hemos tenido que hacer uso de la máquina del tiempo y nuestros recuerdos para tener un contexto adecuado. Una vez aquí, es momento de que veamos cómo luce el presente y futuro de la Nube. Para ello es importante entender los tipos de servicios que se han armado al respecto y con ese fin hablaremos de la Nube en términos de bienes raíces… ¡Comencemos!

Nube dedicada: La Casa

Cuando piensas en una casa, tienes en mente el espacio en el que tu familia y tú tienen acceso a habitaciones, baños salas, cocina, etcétera. De hecho, si tu presupuesto te lo permite, podrías invertir y poco a poco agregarle nuevos espacios y servicios, por ejemplo: jardín, bodega, salas, lugares de estacionamiento, más habitaciones, piscina, etcétera. Algo que es importante considerar es que, en este caso, si decides ampliar tu casa será necesario contratar a un arquitecto que te ayude realizar todo el proyecto.

A todos esos espacios, sólo tienen acceso tu familia y, en su caso, tus visitantes, de la misma forma, una Nube privada permite que sólo los miembros de tu organización tengan acceso a ciertos servicios de almacenamiento, información, software y aplicaciones. Se trata de servicios confiables y seguros porque los recursos no se comparten, y en donde tú decides qué incluir. Sin embargo, sus costos pueden subir porque muchas veces la compañía tendría que invertir en la infraestructura para mantener este tipo de servicios, así como un servicio técnico que te ayude a escalar la infraestructura.

Nube privada: el Departamento

Continuando con los bienes raíces, podemos pensar a una nube privada como un departamento. En este sentido, éste se trata de un lugar que si bien puedes comprar o rentar, hay elementos como estacionamientos, salas de espera, salones de fiestas, que podrías compartir con tus vecinos y que son manejados por algún administrador. Asimismo, no estás exento de escuchar si tu vecino tuvo una fiesta o una desavenencia marital. En este mismo modelo si tú eres dueño, podrías subarrendar las habitaciones o, si eres inquilino, en el momento que decidas dejar de rentar llegará otra persona y ocupará tu espacio. De igual forma, tú eres responsable de reparar todo los desperfectos que sucedan al interior de tu espacio.

Así, en la Nube Privada tú puedes  tener alguna serie de servicios que tu controlas, pero hay otros en los que necesitarás que un administrador te de acceso. Además si necesitas escalar la infraestructura, es muy probable que no sea dentro de un mismo servidor, por ejemplo, sino que parte de tus servicios digitales vivan en uno y los nuevos en algún otro que te asignará el administrador del servicio.

Nube pública: El Hotel

Si te encuentras de viaje, obviamente no te puedes llevar tu casa o departamento a tu destino. Normalmente buscarás un hotel para hospedarte y mientras estés ahí pagarás por los servicios que requieras. De esta suerte, cubrirás una tarifa plana por la habitación y si necesitas internet, servicios de lavandería, cenar en la habitación o hasta la sesión de Spa, todo se cargará a tu tarjeta de crédito. Asimismo, si de pronto alguien de tu familia quiere unirse a tu viaje, podrías llamar al Lobby y pedir que te den una habitación extra; quizá no esté al lado de tu cuarto pero de inmediato se adaptará tus necesidades.

La Nube pública es similar a este paradigma. Así, tú adquieres acceso a servicios de almacenamiento de datos, aplicaciones y análisis de información mediante soluciones que están a la venta para otros clientes y puedes obtener servicios económicos que complementan la oferta, como correo electrónico, almacenamiento para tu página web, aplicaciones de oficina en línea, respaldo de archivos, etcétera.

Suena perfecto pero, aún hay más. Ya que, gracias a las soluciones en la Nube, tu podrías escalar tus servicios de inmediato y sólo por el tiempo que lo necesites. ¿Cuál es el problema? Sus servicios no son exclusivos ya que más personas pueden acceder a esos recursos, por lo cual lo que obtienes como cliente no es personalizado y como consecuencia, la calidad del servicio que adquieres podría bajar si tu proveedor comienza a tener mucha demanda de sus clientes.